¿Cómo responde la 4T en NL a la propuesta presidencial contra la reelección y el nepotismo?
No es casualidad que, por estos andurriales, solamos referirnos unos a otros como primos o parientes.
Más que el canje de cargos públicos entre familiares, el verdadero problema, al menos en Nuevo León (un problema que sí lesiona los principios democráticos que aún persisten), reside en las camarillas vitalicias que no sueltan las prendas y privilegios que consideran membresía de casino exclusivo, y asumen el poder público como una forma de patrimonialismo mafioso.
Peor aún, cuando la modalidad de monopolizar posiciones ha trascendido, en años recientes, las siglas de una formación política y ahora los partidos políticos en alianzas pragmáticas no son más que agencias de colocación, donde la ideología no pasa de ser mero trámite ornamental.
Sin embargo, al margen de las reflexiones anteriores, no deja de extrañar que una iniciativa de Palacio Nacional sea modificada a modo de los intereses de algunos supuestos dueños de la agenda legislativa, que hacen y deshacen leyes a contramano de las órdenes presidenciales.
Que la propuesta de ley de la mandataria Claudia Sheinbaum posponga su entrada en vigor de 2027 a 2030, al menos por parte de la mayoría senatorial (falta su aprobación en la Cámara de Diputados), delata que la cofradía del PVEM se salió con la suya, solapándose detrás de algunas figuras de lealtades ambiguas, cuyos nombres son fácilmente identificables.
Con todo, a diferencia de lo que pasará en Zacatecas o en Guerrero, aquí en Nuevo León el partido Morena sí da visos de atenerse a las indicaciones de Sheinbaum en el sentido de incluir medidas contra el nepotismo y la reelección en los estatutos de ese instituto político.
Veremos dónde está la mano que mece la cuna en los procesos internos de elección de candidatos.