La pandemia aumentó casos de estrés y ansiedad en niños

El regreso de los niños "a la normalidad" no pinta nada bien: Podrían presentar ansiedad, estrés postraumático y rezago educativo.

Mala nuevas para los chiquitines en su día: La pandemia por COVID_19 y las medidas adoptadas para evitar su transmisión, sobre todo el aislamiento social, pueden haber modificado muchos de sus hábitos sociales, entre ellos, la manera de recibir educación.

A lo largo de la pandemia, la psicóloga, Karla Valdés, con maestría en Psicología Clínica Infantil, señaló que si bien es prioridad garantizar la salud de los menores, hasta ahora los protocolos y clases que se presentaron para el regreso a clases, carecen de acciones emocionales para mitigar los efectos de esta nueva realidad: Una realidad donde muy seguramente, los niños presentarán cuadros de ansiedad, estrés y tristeza, luego de más de un año de encierro, y después de haberse adaptado a un estilo de vida de aislamiento. 

En estos casos, el trabajo en conjunto de padres y maestros, será vital para que los alumnos, sobre todo los más pequeños, puedan reincorporarse a sus actividades académicas habituales con el menor estrés posible. 

Esta hipótesis surge, luego de evaluar cómo han sobrellevado los niños las circunstancias de la pandemia.

El cierre de escuelas y el confinamiento en los hogares por la presencia de COVID_19, hizo que tanto niños como adolescentes, tuvieran que aislarse contra su voluntad, lo cual para muchos, significó adaptarse a la soledad y a la tensión que se vivía en casa por una inminente amenaza de salud en el exterior, por el encierro en sí o por el fallecimiento de algún familiar cercano.

No extraña entonces, que en los siguientes meses y hasta años, se puedan "disparar" los casos de depresión y ansiedad en la población más joven, esto como consecuencia a todo lo vivido durante el año 2020. 

En estos casos, los padres deben jugar un papel esencial en la reintegración de sus hijos. Será necesario que estén atentos a actitudes inusuales o que indiquen algún problema de salud mental más grave.

Por el otro lado, las instituciones deben generar medidas de integración que sean seguras para los niños y adolescentes en todos los aspectos, y que los inviten a ir poco a poco soltando cualquier tipo de preocupación o miedo sobre el contacto social. 

 

Daniela de León -Editora de noticias de DETONA- utilizó información de Vanguardia para esta nota.

...