Violencia y política hacia el 6 de junio

El próximo 6 de junio se celebrará el proceso electoral más grande en nuestra historia; más de 95 millones de personas serán convocadas para acudir a votar en más de 164 mil casillas.

El actual proceso electoral guarda tres particularidades, un clima social caracterizado por la confrontación, el resentimiento y una feroz competencia por la consolidación de un modelo político; o bien, un llamado a establecer límites al proceso de cambio, asimismo se ha desarrollado en medio de una contingencia sanitaria que llena de zozobra el proceso en sí mismo, pero también destacan los altos niveles de violencia.

ÍNDICE PARA LA PAZ

De conformidad con lo registrado en el Índice de Paz México 2020 y por su director Carlos Juárez, la violencia política que se ha alcanzado afecta a los candidatos políticos, a las fuerzas de seguridad y a periodistas, al menos 139 políticos, funcionarios gubernamentales y candidatos fueron asesinados entre septiembre de 2020 y marzo de 2021, siendo Veracruz, Guerrero y Morelos las entidades que han registrado el mayor número de homicidios de políticos y candidatos.

Por lo que corresponde al número de policías asesinados, en 2020 fueron 524, principalmente en Guanajuato, lo que representa un aumento del 17.5% con respecto al año anterior.

Mientras que, los profesionales que practican el periodismo también se vieron afectados por este fenómeno especialmente quienes cubren las fuentes de información relacionadas con la delincuencia organizada.

Esto ha ocasionado que México sea uno de los lugares más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, durante 2020 al menos ocho periodistas y profesionales de los medios de comunicación fueron asesinados en relación con su trabajo. Un número anormalmente alto, ya que ni siquiera países que se encuentran en conflictos armados tienen ese número tan elevado de fatalidades.

FAKE NEWS

Destaca además que, el indicador calidad de la información, que mide la frecuencia con la que los Gobiernos difunden información falsa o engañosa, también se ha deteriorado.

Si bien, a nivel general, el indicador de libre flujo de información registró una significativa mejora, derivado del mayor número de personas que usa Internet. Sin embargo, la tendencia se ha visto contrarrestada por deterioros en libertad de prensa.

La violencia política durante el presente proceso electoral ha llamado la atención y advertido sobre el deterioro de nuestro sistema y como la competencia político electoral ha rebasado límites, donde la violencia política se ubica en niveles similares a los del proceso electoral del año 2000 y por debajo de los correspondientes al año 2018.

Lo cierto es que aquellos procesos involucraron la renovación del poder ejecutivo federal, mientras que el actual proceso, comprende la renovación de la Cámara de Diputados, los niveles de violencia y amedrentamiento ocupan con regularidad los titulares de los medios impresos o audio visuales.

Al respecto, no son pocas las voces que señalan que la violencia política deriva más de un crecimiento descontrolado por parte del crimen organizado, el narcotráfico en específico.

VIOLENCIA POLÍTICA

Sin embargo, de acuerdo con el informe de violencia política de la consultora Etellekt, recuperado por Ricardo Raphael, las entidades federativas donde han ocurrido el mayor número de asesinatos políticos son Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Puebla, San Luis Potosí, Estado de México, Tabasco, Quintana Roo y Ciudad de México.

Ello contrasta, con las cifras oficiales proporcionadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que las entidades donde los cárteles exhiben su disputa más violenta sean otros: Zacatecas, San Luis Potosí, Nayarit, Sonora, Baja California y Baja California sur, Campeche, Chiapas, Morelos, Nuevo León y Querétaro.

De hecho conforme a los datos del IPM 2020, el 50% de todos los homicidios ocurren en seis estados: Guanajuato, el Estado de México, Baja California, Chihuahua, Jalisco y Michoacán.

EL NARCO

Como puede observarse, las estadísticas refutan esta aseveración, de hecho en palabras de Ricardo Raphael, la violencia política se debe a la feroz competencia entre los distintos grupos políticos y se han parapetado en el clima de violencia que envuelve a nuestro país derivado del enfrentamiento y combate al narcotráfico, para ocultar que la violencia política es ocasionada por la ambición y deseo de acceder o conservar el poder.

El actual proceso electoral es el primero que se realiza donde cobra vigencia la reforma constitucional que permite la relección inmediata de presidentes municipales y diputados, quizá sea esta la razón por la cual la violencia política ha cobrado mayor relevancia, durante mucho tiempo la relección inmediata fue un tema vedado para el sistema político.

Si bien, su impulso fue resultado de sendos argumentos donde se aseguraba cierto nivel de rendición de cuentas y evaluación de las gestiones en aras de profesionalizar nuestra clase política, para Raphael, la no relección inmediata daba estabilidad a nuestras clases políticas ya que permitía la circulación de las elites políticas.

Lo cierto es que el nivel de violencia en nuestro país eleva los costos humanos y económicos, en 2020 el impacto económico total de la violencia en México fue de 4.71 billones de pesos.

Esto es, más del doble de las exportaciones anuales totales de la industria automotriz, el sector industrial más grande de México. Sin embargo, el gasto público en contrarrestar la violencia ha disminuido, desde 2015, 31.4 por ciento.

COSTO DE LA VIOLENCIA

Carlos Juárez, director del IEP en México dice que “además del sufrimiento personal, la violencia tiene un alto costo para nuestra economía. En 2020, el impacto económico de la violencia fue siete veces mayor que el gasto público en salud.

Incluso una reducción del 10% en la violencia proporcionaría recursos adicionales por 471 mil millones de pesos a la economía mexicana. Estos niveles de recursos podrían ser clave y se requieren con urgencia para ayudar a contener la pandemia y la posterior recuperación económica".

México tiene la novena tasa de homicidios más alta a nivel mundial, y también alberga las cinco ciudades con las tasas de homicidio más altas del mundo: Tijuana, Ciudad Juárez, Uruapan, Irapuato y Ciudad Obregón.

La ciudad fronteriza de Tijuana registró en 2019 una tasa de 134 muertes por cada 100,000 habitantes, 20 veces más alta que el promedio mundial.

Los datos son incontrovertibles, la urgencia de atajar la violencia sigue siendo un pendiente con nuestra sociedad.
Alberto Martínez Romero

Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM. Tiene un MBA por la Universidad Tec Milenio y cuenta con dos especialidades, en Mercadotecnia y en periodismo de investigación por el Tec de Monterrey. Tiene diversas diplomaturas en Habilidades Gerenciales por la Universidad Iberoamericana y se ha especializado en Relaciones Públicas y Atención de Crisis en Comunicación. Ha sido reportero y editor en medios como Reforma y El Universal. Fue corresponsal en Centroamérica para Reforma y Notimex. Colaboró en la realización del libro “La Huelga del Fin del Mundo”, de Hortensia Moreno y Carlos Amador, primer libro que se escribió sobre la huelga estudiantil de 10 meses en la UNAM en 1999.

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