Colombia: el riesgo del cambio, o el caos

Las élites no quisieron cambiar. Ahora han quedado derrotadas, por arrogantes e inflexibles, subordinadas a que otros definan el destino del país que gobernaron por más de medio siglo.
Por Pablo Hiriart
Pablo Hiriart - avatar
Foto tomada en Bogotá por Plácido Garza, para DETONA.
BOGOTÁ, Colombia.-

El más peligroso de los candidatos presidenciales de Colombia no era Petro, sino Hernández.

Un ingeniero constructor de 77 años, narcisista, grosero, lleno de ocurrencias y sin ideas, completamente imprevisible, apodado ‘el Trump tropical’, quedó en segundo lugar en los comicios de ayer.

Petro. Foto de su WP.

Si el traslado de votos se da como está previsto, ganará la presidencia de este país el 19 de junio.

Falta todavía para el 19, y Rodolfo Hernández aún no ha ganado –con la suma de sus votos y del candidato uribista Federico (Fico) Gutiérrez, que le dio su respaldo–, pero la tendencia es ésa.

Se avecinan 21 días de trepidante lucha política que marcarán el destino de Colombia.

Ayer reventó el establishment de este país. Fue el fin de una era.

Las élites no quisieron cambiar. Ahora han quedado derrotadas, por arrogantes e inflexibles, subordinadas a que otros definan el destino del país que gobernaron por más de medio siglo.

Rodolfo Hernández. Foto de su WP.
Pablo Hiriart
Nacido en Chile, emigró a México a fines de los 70. En 1980 inicia su etapa como reportero del semanario Proceso y del diario La Jornada antes de formar parte del equipo de comunicación del gobierno federal. Desde el año 2016, participa en México Confidencial en Azteca 13, en Proyecto 40 y es Director General de información política y social del diario El Financiero, donde escribe la columna "Uso de Razón".