
Les platico que al escribir este artículo siento como si estuviera haciendo uno de los "Reportajes de Alvarado", recordando a ese popular y entrañable programa de la televisión norestense.
Resulta que antier fuimos y ayer nos regresamos de Bustamante, el bien llamado jardín de NL.
Nos hospedamos en la casa del Cronista de ese pueblo mágico, nuestro amigo Carlos Gómez, y la razón de tal brevedad fue que nuestro también amigo Ricardo Marcos, presidente de CONARTE, nos invitó hoy a la noche a la ópera en vivo "Rita o El", de Donizetti, de la cual les platicaré mañana, si el Dios de Spinoza no dispone otra cosa.


Bustamente está a 84 kilómetros al norte de Monterrey, rumbo a Colombia, en una carretera angosta y medio sinuosa que nos obliga a pasar por las terregosas calles de San Nicolás y más aún, de Escobedo.
Bordeamos el entronque a Salinas Victoria y de ahí rumbo a Villaldama, hasta que pocos kilómetros adelante está la desviación rumbo a la sierra que conduce a Bustamante, la de sus grutas, la del Ojo de Agua, la del delicioso pan en forma de semitas, molletes, y polcas.

