A este gobierno le falta una Secretaría: la de Magia

Les platico:
Estirando un poco la liga, a los aspirantes se les pedirá que, como requisito de admisión, demuestren su capacidad para desmontar el Ángel de la Independencia y a los que tengan aspiraciones superiores, su plan para hacerlo con la estatua de la Libertad.
Estoy seguro de que con eso, habrá muchos postulantes, recuerden que la moda hoy es la manada, según la carta sexta a los hípsters escrita por Luis Buñuel.
Para enviar a una segunda ronda la selección de los interesados en ocupar la citada cartera en el gabinete presidencial, podrá abrirse como requisito alterno, un debate sobre el tono del color blanco de las plumas del pato Donald.
¿QUIÉNES PUEDEN PARTICIPAR EN ESTA LICITACIÓN?

Podrán participar como contendientes, incluso todos aquellos que desatan sus aburridos alegatos en defensa de políticos venidos a menos y peor, como el alcalde sampetrino Miguel Treviño de Hoyos.
Para justificar la oportunidad que se abriría para las focas aplaudidoras o aduladores de políticos en el poder, baste decir que un necio encuentra siempre a otro necio aún mayor, que le admira, citando las palabras de Nicolás Boileau.
El estado civil no será requisito alguno. Estará abierta la contienda también a los que cuestionen el buen juicio de sus parejas, pues bastará con preguntarles a ellas -a sus parejas- con quién se casaron.

Se repartirán solicitudes para participar en el proceso de selección, incluso a los que consideran que las 9PM es medianoche. No se rían, hay quienes forman en esas filas y además, cobran poquito menos de $140,000 mensuales.
Se extiende la licitación también a los que todavía dudan de la existencia del Covid y a los que creen que los Leo son amables y los Libra libidinosos.
El concurso para ocupar la Secretaría de la Magia se abre también para los que para tratar de explicar los problemas actuales del País, se remontan a 50 años en la historia.
Lugar especial entre los contendientes tendrán quienes afirman que los aviones son neoliberales y por ende, lo correcto es viajar en carruajes como lo hiciera el presidente Juárez.
