Los panistas se hacen justicia por su propia mano (al menos en el Poder Judicial)

El PRI y el PAN mandarán los próximos tres años en el Congreso del Estado y por si fuera poco, con el nombramiento del panista Arturo Salinas como Presidente del Tribunal Superior de Justicia, también en el Poder Judicial.

Controlarán dos de los tres poderes locales. Mucho poder en pocas manos. Aunque usted no lo crea.

A Arturo Salinas lo puso Raúl Gracia como magistrado presidente.

Raúl es uno de los  mandamases del PAN estatal.

Y si bien el Gobernador será Samuel García, quienes harán las nuevas leyes e impartan justicia en Nuevo León, será una élite opuesta a él..

No la tendrá fácil Samuel. ¿La tenemos fácil los nuevoleoneses?

Arturo Salinas ha sido toda su vida político panista y llegó a ser diputado local y federal.

Recientemente lo nombraron magistrado del Poder Judicial hace apenas unos meses.

En ese cargo durará por Ley, si bien le va, 20 años.

No conformes con esto, le acaban de otorgar la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, donde despachará los próximos dos años.

Mi compadre, el periodista Obed Campos, opina con justa razón que Arturo Salinas no tiene experiencia suficiente como abogado y que se requieren conocimientos especializados para las cuestiones legales o para impartir justicia.

¿Esto no lo tiene Arturo Salinas?

Sin embargo ¿el problema de fondo no será el largo tiempo que duran en sus puestos los magistrados?

Lo mismo ocurre con la Suprema Corte, donde los once ministros duran 15 años en su puesto.

Incluso un gobernador: ¿no creen ustedes que es mucho tiempo lo que duran en su gestión: 6 años? ¿Y si por pura mala suerte uno de tantos nos sale malo para gobernar? ¿Y si nos sale chambón?

¡Ya sé que esto nunca ha pasado, pero puede suceder!

Hasta antes del gobierno de Lázaro Cárdenas, los Presidentes de la República duraban en México 4 años gobernando.

Todo la élite de gobernantes se quejaba de que en un cuatrienio no se podían cumplir muchos logros, ¡y menos dar su vida a la nación! (tan sacrificados ellos).

Eternizarse en el poder siempre es una seductora ilusión para el que manda. Por eso la posible revocación de mandato que pidió para sí mismo López Obrador el próximo 21 de marzo de 2022 es una buena puntada.

En vez de ser un riesgo, la revocación puede ser una buena oportunidad para que sean los mexicanos y no una élite quienes decidan si un gobernante merece mantenerse en su alto mando.

Ahora bien, estos procesos de revocación de mandato, igual que todas las consultas ciudadanas, cuestan mucho dinero.

El plebiscito sale en un ojo de la cara.

La anterior consulta de los ex presidentes nos salió en 500 millones de pesos.

Así que el verdadero remedio sería hacer una reforma constitucional para que los ministros no duren 15 años, o los magistrados de Nuevo León no duren 20 años, o los gobernadores no duren 6.

Francamente no sé cómo cumplirá su mandato Arturo Salinas como Presidente del Tribunal Superior de Justicia.

A lo mejor lo hace bien. O a lo mejor lo hace mal.

Analicemos su expediente como diputado local y federal e iremos viendo, como dicen en el rancho.
Eloy Garza

Es abogado, maestro en Letras por la UNAM y máster en Tecnologías de la Información por la Universidad Oberta de Cataluña. Escribe para diversos medios de comunicación.

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