¡Aguas, Monterrey es cancerígeno!
El aire del área metropolitana de Monterrey está contaminado, unas zonas más que otras, pero de que a todos nos jode el aire insalubre, a todos nos jode.
- ¿Hay voluntad política para agarrar al toro por los cuernos? No.
- ¿Hay intención de que Pemex y la CFE controlen sus emisiones de dióxido de azufre? No.
- ¿De que Ternium restrinja el dióxido de carbono? No.
- ¿De que las pedreras dejen de partir los cerros? No.
- ¿De que AMLO apueste por las energías limpias? Noooooo.
Lo peor del caso es que las pequeñísimas partículas, denominadas PM2.5, que emanan las intocables empresas en cuestión, entran al torrente sanguíneo sin darnos cuenta.
Ahí andamos como Juan, Juana, o Juane por su casa, inhalando el veneno que provoca enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón, infecciones respiratorias, accidentes cerebrovasculares, entre otras afecciones que muy pronto pondrán en jaque a las autoridades sanitarias. Cuestión de tiempo.
Distraídos con Tesla y su próxima gigafactory de Santacatacha, parece que la contaminación del aire no es tema.
Aunque ya no se ven las montañas y no se aprecia el cielo azul, en la pujante ciudad no se habla de soluciones ambientales, sólo se reporta la mala calidad del aire.
Es más, tenemos una Secretaría del Medio Ambiente acéfala.
Félix Arratia, el flamante secretario es especialista en derecho y finanzas públicas.
Me pregunto qué hace ahí alguien ajeno a la ecología, a la sustentabilidad y al cambio climático.
¿Así como vamos a enfrentar con profesionalismo el problemón que respiramos?
Les comparto la responsabilidad que tiene la Secretaría del Medio Ambiente de Nuevo León, de acuerdo con su página oficial:
¿Apoco sí?
Y encima, el conflicto del agua que se avecina. No está fácil.
Nuevo León no sólo requiere un especialista en temas ambientales sino un secretario con muchos huevos.
Mientas eso no suceda, la población continuará enfermándose en silencio.
“¿Y de qué murió?”, preguntó el vecino de Ternium, Pemex, CFE, las Pedreras.