Opinión

De vino y otros tabús

Roberto Echeverría Venegas DETONA: Un elemento que nunca puede faltar en una buena mesa, es una botella de vino.
Que si blanco, que si tinto, lo importante es que no haga falta. 

Hoy más que nunca, en México buscamos cambiar esa creencia de que el vino solo era para ocasiones importantes: el cumpleaños, el ascenso, las buenas noticias, y transformarlo en un ritual de acompañamiento para el día a día.

Siendo que el vino es una de las bebidas más antiguas del mundo, nos ha acompañado en todos esos momentos importantes en la historia de la humanidad y hoy más que nunca, el mundo gastronómico nos invita a maridar con más platillos y con mayores experiencias, dejando atrás el servicio sofisticado y el caché de beber vino.

Comenzando por la creencia de que un vino “debe ser caro para ser bueno”, hoy en día puedes encontrar muy buenos vinos, en precios razonables, que potenciarán cualquier experiencia o cualquier momento que estés por compartir.

Tampoco necesitas ser el gran conocedor para abrir un buen vino, tan solo debes:

  • Afinar qué sabores te gustaría encontrar en un vino: Qué tipo de vino (blanco, rosado, tinto), Qué tipo de Fruta, Qué tanta acidez, Frescura y qué tan Complejo quieres que sea.
  • Una vez que hayas definido lo anterior, define con qué acompañarás ese vino: Desde un queso crema, hasta un filete mignon.

Lo anterior permitirá que definas el perfil de vino más adecuado para la experiencia que vayas a tener.

Por otro lado, ¿qué hago cuándo no tengo un sommelier cerca?

Actualmente existen distintas aplicaciones que pueden ayudarte a escoger el mejor vino para tu experiencia, cuando no tengas cerca un experto, claro; si lo anterior no te convence, dirige tu atención por uvas sencillas: Chardonnay, Sauvignon blanc, Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Merlot.

Estas podrán ayudarte a tener una experiencia que sea de agrado para ti, y tus invitados, así mismo, que pueda combinar con la mayoría de los alimentos que tenemos en un menú.

Finalmente, recuerda que escoger vino no es ciencia de cohetes, la mejor forma de descubrir nuevos sabores, nuevas etiquetas, será probar una y otra vez, y ser el juez de tu propia experiencia.

Conocer, es no excederse.