Opinión

¿Cómo se beneficia NL con la reconfiguración de seguridad pública que opera García Harfuch?

Eloy Garza DETONA: No es casualidad que, en días recientes, se agudizaran las críticas de la prensa y en redes sociales en contra del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal, Omar García Harfuch.

Han pretendido difamarlo con la especie de que no lo reciben los altos mandos de seguridad en EUA. 

Han filtrado infamias de que lo ningunean en sus visitas regularesa Washington. 

Han querido filtrar la fake news de que simplemente lo usan los gringos para el trabajo rudo en territorio mexicano. Mentira total, porque también nuestros vecinos del norte, aunque no lo quieren reconocer aún, están reconstituyendo sus 14 agencias de inteligencia, muchas en vías de desaparecer y la mayoría destinadas a fusionarse en un ente superior. 

Pese a tanta calumnia y a tanta animadversión con patrocinio oscuro dirigido a promover esta campaña negativa, lo cierto es que García Harfuch ha avanzado en estos seis meses en la recomposición del sistema de seguridad pública de nuestro país mediante estrategias de inteligencia, con equipo sofisticado y elementos de élite adiestrados con altos estándares de especialización. 

No se habían profesionalizado a este nivel los cuerpospreventivos y de investigación de delitos de alto impacto en México como en la gestión de García Harfuch.  

Si no fueran tan mezquinos sus adversarios, algunos incluso limitantes de Morena, se lo reconocerían abiertamente y sin cortapisas. 

Tampoco hubiera podido operar con este nivel de precisión y de resultados inmediatos sin la aprobación de las reformas constitucionales para concentrar diversas dependencias públicas enfocadas sobre un mismo objetivo.

La sinergia está dando resultados. 

Esto, más las dependencias que en próximos días se añadirán al cuerpo de seguridad e inteligencia hasta integrar un solo corpus integral de protección ciudadana, cambiarán la silueta de la seguridad en México.

Porque la reconfiguración de este cuerpo policiaco y de carácter militar apenas empieza.

Su meta es la gobernabilidad de un país donde, más que crimen organizado, lo que predominaba era el crimen autorizado. 

Los operativos de los cuerpos de inteligencia han tenido escollos y sufrido estorbos en estados como Sinaloa, donde, a pesar de las resistencias de algunos mandones locales, se lograron desmantelar narcolaboratorios y detener bandas delincuenciales que vivían en complicidad con autoridades públicas. 

Incluso, una propaganda negra quiso poner en entredicho a García Harfuch y al gabinete de seguridad por el envío de 29 reos de alto perfil a EUA.

¿Dónde está la anomalía que tanto critican? 

¿Por qué, entonces, en Nuevo León sí se han puesto de acuerdo el sistema integral que encabeza García Harfuch con las autoridades locales, la fiscalía y la Unidad Nacional de Operaciones (UNO)? 

Porque ahí existe plena colaboración con la nueva Fuerza Civil. Eso marca la diferencia con otros estados del país.

¿Qué nos traerán los próximos días?

Cambios de mando, más inteligencia para combatir delitos y nuevos perfiles en altos mandos.

Ya nada será igual.
Nos conviene a los nuevoleoneses.